Zombis y zumbados

El impacto y la adicción bibliozómbica que han generado estos ‘alelados, pasmados, embobados’…o zombis -la RAE se queda más tranquila sin la  ‘e’ inglesa- parece ser el nuevo filón de moda entre friquis intelectuales -y no tanto- convertidos en prime time de medios, de necesaria lectura según nuestra culta ministra de incultura, titulares de prensa literaria y quizás lo único interesante: magníficas entradas en blogs de amigos vivos -algo excéntricos e interesados por el fenómeno “atrapalectorcomosea”.Todo un movimiento psicóticosociológico-compulsivo, etiquetado con palabras muy importantes pero infravaloradas como cultura o literatura y que incluso se promociona como trabajo de investigación a tumba abierta en webs pseudo-científicas o en agencias federales al mejor estilo hollywoodiense.
El mito del zombi ya fue un gran potencial narrativo en la Edad Media: historias de verdugos o hechiceros vudú con  pócimas a base de estramonio,TTC o toxinas de pez globo que  convertían a moribundos o fiambres en esclavos currantes que obedecían y no se quejaban nunca. Así eran ya de perversos y explotadores en leyendas y ficción nuestros medievos.
La novela Le Zombi du Grand-Perou ou la Comtesse de Cocagne de Paul Alexis Blessepois &Pierre Corneille en 1697 y la película White Zombie de Bela Lugosi que inauguró con honores esta temática en 1932, podrían ser los precursores de la vorágine literaria y audiovisual que vendría después con Santo y demás       clones, diarios, trilogías o tiburones zombis. Incluso a partir de     2000 los zombis parecen dejar su torpeza y rigidez moviente habitual para -motosierra en mano, coreografía Michael Jason o sangriento exterminio invasor – ofrecer festines de  survival horror en videos musicales, películas o juegos de  Playstation.
Y al comer tanto cerebro se han convertido en muertos intelectuales… A partir de 2009 empiezan a hincar dientes y motosierra a nuestros clásicos pero  sin la voluntad, buenos modales o refinamiento que tenían sus antecesores los vampiros a quienes además les bastaba con la sangre del proletariado.
Pero que no cunda el pánico entre los que vivimos leyendo…
El Día del orgullo clásico está al llegar y nuestros incunables seguirán a salvo cuando se ponga a la venta el  Buffy pack pocket classic zombies con agua salada y guillotina de bolsillo para deshacernos al instante de los escritores con sesos putrefactos que invaden la perfecta trama del relato clásico con sus propios argumentos zombis o zumbados.

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