LA VICTORIA DEL ESPACIO SOBRE EL TIEMPO

La posibilidad de grabar el movimiento es la base de la expresión audiovisual. Como la continuidad temporal de la acción puede reflejarse, el cine permite abordar aspectos de la realidad inaccesibles a las representaciones estáticas.

En la primera mitad del siglo XIX aparecen artilugios en los que cada fase del movimiento se registra en dibujos separados. En la linea visual del ojo del espectador cada imagen es sustituida por otra muy similar, con tanta rapidez que se estimula el movimiento como el trauma-tropo (1826). Después vendrían el fenakistiscopio o disco mágico (1832) y el zootropo o rueda de las maravillas, entre otros.

La linterna mágica inventada por Kircher en 1645, es el precedente de la proyección cinematográfica. En 1850 el barón austríaco Uchatius realizaó con ella una serie de planos para la instrucción militar que se proyectaban en secuencias de unos treinta segundos pero el sistema no resultaba práctico y no tuvo mucha repercusión. Más perfeccionados fueron el Choreutoscope de Hughes (1884) y el Praxinoscope de Reynaud (1892) quien con su ‘Teatro Óptico’ será el primero en explotar comercialmente la proyección de imágenes dibujadas.

Para que funcionara la inercia de la percepción visual y se vieran las imágenes en movimiento había que realizar diez o doce fotografías por segundo como mínimo -para lo que se precisaban nuevas emulsiones fotográficas que tuvieran la suficiente sensibilidad a la luz y respondieran con rapidez. Así surge el rifle fotográfico de Marey muy frágil al llevar una placa de vidrio- pero que era capaz de impresionar en un segundo doce imágenes sucesivas.

George Eastman en 1889 con la introducción de soporte flexible en una banda continua de película de celuloide transparente, aporta un material esencial para el desarrollo de la cinematografía.

Con invenciones sobre la captación fotográfica del movimiento descompuesto en imágenes instantáneas y sobre la síntesis del movimiento a partir de imágenes estáticas, llegaremos al Kinetoscopio de Dickson (1893) y el cinematógrafo de los hermanos Lumière (1895) entre otros menos comerciales.

La técnica cinematográfica consiste en descomponer la continuidad del movimiento de los objetos en una serie limitada de imágenes estáticas grabadas  en soporte fotográfico y proyectadas sobre pantalla blanca con una cadencia de 24 imágenes por segundo -para formato de 35mm- El llamado ‘fenómeno phi’ que provoca la ilusión de continuidad dinámica.

El tiempo queda así detenido en la bidimensionalidad del fotograma. Pero además las implicaciones subjetivas que tiene  la representación cinematográfica sobre la reproducción del movimiento se pueden observar cuando al proyectar la película se pueden modificar la velocidad de paso acelerándola -cámara rápida- o ralentizándola -cámara lenta-, congelándola -proyectando de manera continuada el mismo fotograma- e incluso invirtiendo el sentido de la marcha de la película proyectada viendo los movimientos originales ‘al revés´y  creando la ilusión con un tiempo representado de que hemos dominado al tiempo real indetenible y constante.

“El tiempo es el enemigo de los hombres, el espacio es su amigo”. desde este punto de vista, la cinematografía representa el triunfo del espacio sobre el tiempo, aunque se trata de un triunfo aparente y parcial ya que cuando termina la proyección -que también tiene duración temporal-el tiempo vuelve a ser el dueño de la realidad de nuestras vidas.

Procedencia de la imagen: arsoperandi. blogspot.com

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s